Un relevamiento del Banco Provincia sobre más de 320 mil cuentas sueldo del sector privado revela que 36 por ciento de los trabajadores agotó el dinero de sus haberes durante los primeros diez días posteriores al cobro. En diálogo con Buenos Aires/12, el presidente de la entidad, Juan Cuattromo, ligó este deterioro a las decisiones económicas del gobierno de Javier Milei y cuestionó las consecuencias sociales de un programa orientado a mantener estable la cotización del dólar.
Cuattromo afirmó que resulta perverso que el Presidente no tome nota de lo que está ocurriendo con la población. Advirtió que las familias están reduciendo gastos esenciales y que los indicadores señalan un proceso de empobrecimiento que se profundiza entre los sectores de menores ingresos. Sostuvo que la caída del poder adquisitivo guarda relación directa con la orientación de la política económica, definida, según él, por un diseño cuyo objetivo es “sacarle presión al dólar” y sostener su estabilidad, aun a costa social, económica y productiva “extremadamente alta”.
El titular del banco explicó que existe una conexión entre las decisiones del gobierno nacional y el deterioro de las condiciones de vida. “Hay una precarización y un modelo muy regresivo”, analizó al evaluar el impacto del ajuste asociado al plan de Milei. En el periodo analizado, que va desde diciembre de 2023 hasta diciembre de 2025, la proporción de trabajadores que quedaba sin saldo antes del décimo día pasó de 17,9% a 23,2%. Además, el porcentaje del salario utilizado al día siguiente de cobrar subió de 18,5% a 23,5%.
Otra línea del informe indica que, entre ese mismo lapso, la fracción de asalariados que ya no tenía saldo a los 24 días se adelantó respecto del día 24 al día 22. La radiografía de julio de 2026 profundizó ese diagnóstico: a los cinco días de cobrar ya se había utilizado la mitad del dinero; al día 10, el 36% de los titulares había agotado esos fondos; y al día 20, la proporción llegaba al 57%.
El análisis se centró exclusivamente en cuentas de trabajadores privados y excluyó a quienes transfieren de inmediato sus ingresos a billeteras virtuales para evitar distorsiones. “Lo que aportamos ahora es ver cómo evoluciona”, señaló Cuattromo, al subrayar la utilidad de la información bancaria para garantizar la transparencia de los resultados.
La desigualdad surge como uno de los rasgos centrales del informe: entre los trabajadores con ingresos más bajos, el 56% queda sin saldo antes del día 10. En cambio, entre quienes perciben salarios más altos, la magnitud de esa exposición es menor, lo que evidencia una brecha persistente en el manejo del ingreso disponible tras el cobro.




