Frente a vencimientos que superan los 10 billones de pesos, la Secretaría de Finanzas mantuvo su estrategia y ejecutó un rollover de 106,99%, además de absorber liquidez excedente del mercado. En la subasta de este miércoles, el Tesoro recibió ofertas por 15,79 billones y terminó adjudicando 11,56 billones, lo que confirma una renovación por encima del 100%.

El resultado indica que el Tesoro logró captar recursos por encima de las obligaciones que vencían ese día. El porcentaje de renovación quedó en 106,99%, según informó la autoridad a través de sus comunicados oficiales. Este nivel de demanda permitió seleccionar una parte de las ofertas presentadas, dejando fuera aproximadamente 4,2 billones de pesos.

El análisis de mercado destaca la posibilidad de extender vencimientos y, con ello, aliviar presiones sobre el dólar y las tasas. Para Valentín Gómez García, de Adcap Grupo Financiero, la operación demuestra la capacidad del Gobierno para desplazar deudas hacia plazos mayores a 2027, aunque el peso relativo de estos vencimientos se redujo respecto a la licitación anterior.

En la licitación previa, la exposición a instrumentos con vencimientos posteriores a 2027 representaba el 60% del total colocado; en el encuentro de este miércoles, esa proporción cayó a 30%, un ajuste que, según el analista, se debe a la oferta disponible en la subasta y a la estructura de los instrumentos ofrecidos.

La demanda estuvo concentrada principalmente en bonos Tamar, que representaron 43% del total adjudicado. La letra dollar-linked aportó otro 22%, consolidándose como uno de los componentes centrales del resultado. Este mix podría contribuir a desconcentrar parte de la demanda de cobertura que se observó en días recientes, según Adcap.

En suma, la operación volvió a evidenciar la capacidad del Gobierno para apuntalar la extensión de vencimientos y gestionar la demanda de instrumentos, con efectos positivos esperados tanto para las tasas como para la dinámica del dólar.