A pocos días de haber aprobado la revisión de metas fiscales y de reservas, el Fondo Monetario Internacional comunicó que avanzó con el Gobierno en un conjunto de medidas orientadas a reactivar la economía, que incluye facilidades de crédito, concesiones viales para el sector privado y una mayor flexibilidad laboral.
La vocera del FMI, Julie Kozack, expresó que hay un entendimiento sobre la necesidad de ampliar los avances de la estabilización para lograr un crecimiento más sólido y generar empleo. En la conversación con el Gobierno, indicó que los resultados de la estabilización macroeconómica deben convertirse en un crecimiento más robusto y en nuevas oportunidades laborales. El programa económico mantiene tres pilares: continuar con la desinflación, fortalecer la resiliencia del país e impulsar el crecimiento.
La primera acción busca profundizar los mercados de capitales e hipotecario para ampliar las opciones de financiamiento, respaldar la inversión privada y sostener la demanda interna. En la práctica, se pretende mejorar las condiciones para que empresas y familias accedan a recursos destinados a invertir o a financiar proyectos.
El segundo eje apunta a aumentar la flexibilidad del mercado laboral para favorecer la contratación en el sector privado, con el objetivo de que la expansión económica se traduzca en más puestos de trabajo. Kozack destacó que este punto es clave para que los beneficios del crecimiento se materialicen en empleo.
La tercera medida se orienta a avanzar con las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente. Aunque la vocera no detalló los proyectos involucrados, señaló que su ejecución es una prioridad para sostener la actividad económica.
La cuarta prioridad consiste en facilitar la ejecución de inversiones estratégicas bajo el régimen RIGI. Según la funcionaria, ya se aprobaron proyectos por más de US$ 70.000 millones en ese marco de incentivos, y su implementación, junto con las concesiones de infraestructura, forma parte de la agenda de inversiones que el FMI considera relevante para fortalecer el crecimiento.
“Argentina debe mantener el rumbo con políticas sólidas y, al mismo tiempo, ampliar los beneficios alcanzados”, afirmó Kozack. “La prudencia macroeconómica sostenida, junto con reformas que respalden la inversión, el financiamiento y la creación de empleo, debería ayudar a la Argentina a fortalecer su resiliencia y lograr un crecimiento más sólido y duradero”.
Esta semana, el equipo técnico del FMI y el Gobierno cerraron un acuerdo a nivel técnico sobre la tercera revisión del programa. El desembolso de US$ 900 millones será discutido por el directorio a principios de diciembre.




