Tras varios meses de negociaciones, que incluyeron la visita de la directora del FMI, Kristalina Georgieva, y una misión a Buenos Aires, el personal técnico del organismo y el gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, alcanzaron un acuerdo a nivel técnico sobre la tercera revisión del programa del Servicio Ampliado del Fondo (SAF). Este avance abre la vía para un desembolso cercano a US$900 millones, aunque la aprobación definitiva depende del directorio, que se reunirá a principios de diciembre una vez que se completen las medidas pendientes.
En un comunicado, el FMI señaló que, con este entendimiento técnico de la tercera revisión, se allana la posibilidad de liberar alrededor de US$900 millones, sujeto a la ratificación del directorio. El desembolso forma parte de los fondos previstos para este año y apunta a reforzar las reservas del Banco Central, en un contexto en que la Administración necesita dólares para cubrir vencimientos de deuda y mantener la estabilidad cambiaria ante el impacto de las elecciones en Brasil.
El organismo elogió, además, los resultados obtenidos por Argentina pese al entorno global más complejo, y destacó que las reservas internacionales netas superaron en más de US$4.000 millones la meta prevista para fines de junio. También informó que el Banco Central acumuló compras cercanas a US$16.000 millones en lo que va del año, y que el Tesoro logró captar más de US$5.000 millones en colocaciones de deuda en dólares en el mercado local, a pesar de la suspensión iniciada en agosto por el aumento de tasas.
Asimismo, el FMI subrayó que el Banco Central renovó repos por US$6.000 millones, de los cuales US$5.000 millones vencen en 2028, y destacó la movilización de US$3.200 millones en financiamiento con garantías con organismos multilaterales. El Gobierno indicó que busca obtener otros US$1.000 millones antes de cerrar el año.
Los dólares mencionados forman parte de un plan para cubrir pagos de deuda sin depender de un retorno inmediato a los mercados internacionales de emisión de deuda. En paralelo, el FMI señaló que la estrategia seguirá movilizando financiamiento local, recursos de organismos y socios oficiales, y ingresos por privatizaciones.
Las autoridades argentinas acordaron mantener la disposición para acceder a los mercados internacionales de capital cuando las condiciones lo permitan y activar líneas de crédito contingentes según se requiera, además de avanzar en la extensión de los plazos de vencimiento para la deuda.




