En el Salar del Hombre Muerto, a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar, Rio Tinto dio inicio al primer proyecto asociado al Régimen de Incentivos para la Inversión en la Minería (RIGI), con la puesta en marcha de dos plantas de litio: Fenix1B y Sal de Vida. La inversión total alcanza US$ 1.300 millones.
El acto de inauguración coincidió con la celebración del Día del Minero y contó con la presencia del presidente argentino, que estuvo acompañado por su hermana Karina, el jefe de Gabinete Diego Santilli, el ministro de Economía Luis Caputo, el secretario de minería Luis Lucero y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. En su intervención, Milei defendió el RIGI como herramienta para atraer inversiones y sostuvo que la actividad minera puede cambiar la realidad de comunidades aisladas cuando se coordina con el sector privado, generando beneficios que perduran más allá de la vida útil de los proyectos.
El mandatario subrayó que el RIGI aporta estabilidad en lo fiscal, aduanero, cambiario y jurídico para quien invierte, y afirmó que Fénix representa un avance clave para Argentina, 30 años después de su primera expansión, destacando el potencial del sector minero.
Rio Tinto figura como la segunda mayor compañía global del sector y opera en 34 países con más de 61.000 empleados. En Catamarca, la empresa ya había incorporado la planta Fenix y, tras adherirse al RIGI, decidió ampliar la operación mediante Fenix1B y, paralelamente, levantar Sal de Vida. La empresa también mantiene proyectos de litio en Salta y Jujuy.
El RIGI aprobado en marzo de 2026 contempló una inversión total de US$ 531 millones destinada a ampliar la producción a través de nuevas plantas de procesamiento, infraestructura y mayores capacidades de suministro de gas natural. Además, hay otro RIGI autorizado para el proyecto Rincon, en Salta, por US$ 2.000 millones.
En medio de cuestionamientos sobre si la minería realmente genera beneficios para las provincias, Rio Tinto afirmó haber trasladado más de US$ 1.800 millones a proveedores argentinos para abastecer las operaciones de Fénix, en Catamarca, y Olaroz, en Jujuy, y para el desarrollo de sus proyectos.




