Planeta Agua, empresa textil familiar conocida por la marca Class Life, dio el paso de ingresar al concurso preventivo, según consta en la resolución del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 17, Secretaría N° 33. La medida fue clasificada como un gran concurso debido al tamaño del pasivo y a la cantidad de acreedores, tanto financieros como fiscales y comerciales.
La firma fue fundada en 1985 por Alberto Pardo y Norma Andematten. Su taller de corte y confección está ubicado en Palermo, y desarrolla un esquema de comercialización mixto, con canales directos e indirectos. Hoy mantiene dos locales de venta directa en el mismo barrio, opera un canal de comercio electrónico y atiende a una red de clientes mayoristas.
De acuerdo con la documentación judicial, Planeta Agua no posee sucursales ni puntos de venta en el interior del país. Si bien no se detalló en los expedientes el número de locales, su sitio web advierte la existencia de otros seis puntos en la ciudad y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Corrientes, a los que suma una tienda reciente en Unicenter.
En el plano laboral, los registros de seguridad social indican una nómina de 32 empleados a agosto de 2026.
Las presentaciones judiciales atribuyen la crisis a una confluencia de factores de mercado. Tras la parálisis de la actividad durante la pandemia de 2020, la firma habría sufrido un deterioro sostenido de sus márgenes.
Los estados contables evidencian pérdidas operativas: 90 millones de pesos en 2023, 315,8 millones en 2024 y 130,6 millones en 2025. Aunque recurrió a crédito bancario para amortiguarlas, los montos disponibles se agotaron alrededor de julio y agosto de 2026.
La retracción de la demanda interna, sumada a la competencia de gigantes globales del e-commerce de indumentaria juvenil y moda de temporada como Shein y Temu, habría incidido en las ventas. Según la empresa, la llegada directa de mercadería importada a bajos precios, sin intermediarios y con cargas fiscales reducidas, afectó de forma significativa la capacidad de ventas de la firma nacional.
Ante la contracción marcada de la demanda, Planeta Agua aseguró haber reducido costos operativos, pero las ventas previstas para este año no alcanzaron las expectativas. El flujo de caja se desalineó de los compromisos de pago con proveedores, entidades financieras y el fisco, generando un estado de iliquidez crítica y un proceso de cesación de pagos.




