La crónica describe cómo, tras la derrota electoral, Jair Bolsonaro intentó presentarse públicamente como “presidente electo” y terminó abordando un avión vinculado a la causa Andis. Según el relato, esa maniobra buscaba dotar a la huida de un aura de sacrificio por el pueblo, aunque finalmente el propio exmandatario habría decidido desandar esa versión.
En ese primer intento, Bolsonaro escribió un comunicado en el que se autoproclamaba presidente electo y retrataba su salida como un acto de estafa y exilio desde Miami. Se señala que incluso recibió consejos desde su entorno político para no insistir con esa narrativa, para evitar humillar a sus votantes y no darle munición a sus críticos.
Con el paso de las horas, la persona describió el episodio como poco prudente y optó por relativizar la denominación, adoptando la etiqueta de “líder de Brasil” sin especificar la idea institucional de la República Federativa. En la crónica, ese giro se presenta como un cambio de tono que alejaba cualquier pretensión de formalidad institucional.
En Buenos Aires, Milei dio valor a la versión de un exilio que se presenta como una acción heroica. Aunque no está claro si la lectura resulta beneficiosa para su propio discurso, la crónica sugiere que la narrativa podría ser utilizada para sostener ciertos planteos políticos en torno a figuras cercanas, incluyendo alusiones a apoyos internacionales.
El relato también señala que la historia fue alimentada por publicaciones en redes, con Milei y Caputo intentando contradecir la cobertura periodística. Caputo recibió a Bolsonaro con un abrazo, según la crónica, y lo habría visto como una puerta de acceso a posibles acuerdos comerciales en Miami.
Paralelamente, se documentó la presencia de imágenes difundidas por AR12 que muestran la entrada de Bolsonaro a territorio argentino alrededor de las 22:00, en una camioneta de la policía argentina que escoltaba el cruce del puente internacional hacia la casa de Milei. Las escenas, descritas como filmadas de forma panorámica, se compararon con tomas de un dron y se presentaron como una puesta en escena nocturna.
La crónica cierra planteando interrogantes sobre cuánta influencia ejercen estas figuras —Milei, Caputo, Bolsonaro, Trump y otros allegados— sobre las decisiones que afectan a la ciudadanía, y si, en definitiva, estamos frente a una situación en la que ciertos intereses definen el rumbo político por encima de la voluntad popular.




