La controversia se remonta a la acusación de que Argentina formó parte de un plan impulsado desde Washington que habría permitido la salida de Flavio Bolsonaro tras la derrota de su hermano Jair en Brasil, ocurrida el domingo pasado. A pesar de la prohibición de abandonar el país dictada por el Supremo Tribunal Federal, el episodio generó un fuerte revuelo político y convirtió al Congreso en el escenario central de las acusaciones.
En ese marco, la oposición produjo un pronunciamiento conjunto —liderado por Germán Martínez, titular de Unión por la Patria— en el que se exige al Poder Ejecutivo respuestas urgentes a varios pedidos de informes y la presencia ante la Cámara de los ministros y funcionarios involucrados para explicar su accionar, conforme al artículo 71 de la Constitución Nacional. Además, el documento reclama que el Gobierno reconozca formalmente la victoria de Lula Da Silva y retome el diálogo con Brasil para revitalizar la relación bilateral y volver a normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países. La moción fue redactada en el despacho del bloque peronista y fue sumando adhesiones a lo largo de la jornada, con apoyos de Provincias Unidas, Coalición Cívica, La Izquierda, El Socialismo y el monobloque de Marcela Pagano.
Las iniciativas se fueron fortaleciendo desde temprano. El diputado Agustín Rossi, ex ministro de Defensa, centró su demanda en el jefe de Gabinete, Diego Santilli, al presentar un pedido de interpelación para precisar qué áreas del gobierno participaron en el paso de Bolsonaro por territorio argentino. Rossi afirmó que “Bolsonaro se fugó, Milei lo habría ayudado” y subrayó la gravedad institucional del hecho, advirtiendo que podría afectar la relación con Brasil.
Entre las preguntas exploradas está el rol del asesor presidencial Santiago Caputo. El pedido indaga si Caputo estuvo presente en el aeropuerto internacional de Puerto Iguazú en las horas previas al despegue y, de ser afirmativa la respuesta, solicita detalles sobre cómo llegó y qué funciones cumplió en esa operación.
El debate, que ya reúne varias versiones y conjeturas, continúa en un contexto de tensiones entre ambos países, mientras la oposición busca esclarecer hasta qué punto el Ejecutivo habría puesto en juego recursos estatales para facilitar la salida de un ex candidato brasileño y cuál será el curso de la relación bilateral en los próximos días.




