El legislador Horacio Rodríguez Larreta ratificó que planea volver a competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad en las elecciones de 2027 y se presentó como un conductor dispuesto a acordar con todos los sectores que quieran contener a la extrema derecha. Lo afirmó durante su participación en Infobae al Mediodía, en la charla con Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.

En la entrevista, Larreta cuestionó la actual alianza del PRO con el gobierno nacional encabezado por Javier Milei y planteó como modelo a seguir el camino de Brasil, donde Luiz Inácio Lula da Silva logró un cuarto mandato presidencial. “Para defender la democracia, Lula construyó un gran consenso, apoyado incluso en la vicepresidencia por alguien de origen ideológico distinto, como Geraldo Alckmin”, comentó, y agregó que le causa “vergüenza ajena” que Milei no reconozca los resultados en Brasil. Señaló que ese tipo de actitudes también impacta en decisiones de inversión y recordó que se evalúan países cercanos donde la actitud del gobierno local puede influir en las expectativas de los inversores.

En ese marco, el dirigente de Confianza y Desarrollo no descartó un acuerdo electoral con el peronismo y afirmó que será “el candidato de todos” quienes compartan su visión de frenar a la extrema derecha en la Ciudad. Subrayó que no puede haber un jefe de Gobierno que, a su juicio, implemente ideas como levantar un muro en la General Paz, en alusión a la gestión de Jorge Macri.

Respecto a Macri, Larreta afirmó que el alcalde capitalino está “haciéndose los deberes” para ser candidato de La Libertad Avanza en una eventual reelección, y lo definió como “una pobre copia de Milei” con propuesta de derecha extrema. Preguntado sobre expresiones como sacar a gente de las villas con una topadora o colocar una alambrada en la General Paz para frenar a supuestos indeseables, respondió que esas ideas no reflejan su postura y sostuvo que no cree en los extremos.

A nivel nacional, López Larreta afirmó que no apoyará jamás a un gobierno que haga de la violencia su forma de gobernar. Criticó políticas que atentan contra los recursos destinados a personas con discapacidad, a las universidades nacionales y a los ingresos de los trabajadores, catalogando esa gestión como cruel e inhumana. Diferenció entre el orden público y actos de violencia contra vendedores ambulantes y vecinos de barrios populares, defendiendo una política de integración de esas barriadas. Remarcó, además, que el PRO obtuvo un respaldo significativo en elecciones anteriores, con un giro de 56% de votos, lo que, según él, demuestra la aceptación de su enfoque en el electorado.