Durante las Jornadas Internacionales organizadas por ATVC y CAPPSA, en el Alvear Icon Hotel de Puerto Madero, el director general de GSMA, Vivek Badrinath, subrayó que la consolidación de operadores en la región tiene el potencial de ampliar la capacidad de inversión de las empresas de telecomunicaciones. En el marco del encuentro, se expusieron proyecciones para el periodo 2025-2030 que estiman un desembolso total de US$75.800 millones por parte de los operadores latinoamericanos.
El ejecutivo afirmó que el impulso de las inversiones depende de dos factores centrales: una estructura de mercado que permita una base más sólida para financiar proyectos y un espectro radioeléctrico accesible. Si el espectro se percibe como un costo adicional excesivo o se utiliza como un simple impuesto, el dinero destinado a inversión se ve afectado. Con una combinación de mercado adecuado y costos de espectro razonables, se puede romper la lógica de “huevo y gallina” que frena tanto la demanda como la inversión en infraestructura.
En cuanto al avance del 5G, Badrinath señaló que desplegar la tecnología es solo la primera etapa; lo crucial es lograr adopción entre la población y, sobre todo, su uso en sectores productivos. Aunque Argentina ya tiene cobertura 5G, el verdadero reto es avanzar hacia redes Stand Alone, que habilitan aplicaciones más complejas para fábricas, puertos y hospitales. Si bien países como China ya avanzan en este modelo, su implementación requiere inversiones significativas, y la GSMA estima que el 5G Stand Alone podría aumentar hasta US$187.000 millones los ingresos móviles globales para 2030.
Para acelerar ese proceso, recomendó a los gobiernos trabajar en la creación de demanda. Un ejemplo práctico sería la compra de equipamiento compatible con 5G para hospitales o puertos, lo que podría impulsar nuevos servicios. También destacó el potencial de la agricultura de precisión, con sensores que optimicen el uso de fertilizantes, agua, riego y semillas.
En el tramo regulatorio internacional, el directivo abordó la competencia con Starlink y otros operadores satelitales. Abogó por aplicar las mismas reglas para servicios equivalentes, incluyendo obligaciones como emergencias y la interceptación legal de comunicaciones. La idea es evitar que actores no regulados se conviertan en vías para usos ilícitos.




