Este jueves, dirigentes del fútbol argentino llevaron a cabo una Asamblea de la Liga Profesional en las oficinas de Puerto Madero para definir el formato de los torneos previstos para 2027 y 2028. River Plate estuvo representado por Ignacio Villarroel (vicepresidente segundo) y Agustín Forchieri (secretario general), y dejó claro su rechazo a la propuesta, siendo el único club que votó en contra.
El formato aprobado propone una campaña con lucha todos contra todos y una pausa a mitad de año para definir el campeón del Torneo Apertura. Tras las 15 fechas iniciales, los 16 mejores clasificados avanzarán a una instancia de eliminación directa a partir de los octavos de final, para consagrar a un campeón.
El mismo esquema se repetirá en la segunda mitad de la temporada con el Torneo Clausura, en el que los equipos jugarán frente a aquellos rivales con los que no se enfrentaron en la primera mitad, manteniendo el clásico tradicional pero con la localía invertida. No habrá zonas: se seguirá una tabla anual acumulada que sumará puntos de ambas fases y, junto con esa continuidad, se definirá el campeón anual y se determinarán los cupos a copas internacionales.
Sobre la rotación de sedes, el plan establece que el formato se repetirá en 2028, con la alternancia de condiciones de local y visitante para equilibrar la balanza entre los clubes participantes.
En cuanto a los aspectos institucionales, la cantidad de campeonatos oficiales que otorga la AFA se mantendrá igual que en la temporada vigente, al igual que los cupos de clasificación a certámenes continentaless. El proyecto también mantiene dos descensos a la Primera Nacional: uno regido por el sistema de promedios y el otro por la tabla general de la temporada.
La principal diferencia respecto del modelo anterior radica en la eliminación de las zonas y la adopción de un esquema de todos contra todos en una rueda por semestre, coronando a un campeón mediante playoffs y sosteniendo una tabla anual que acompaña el rendimiento global de la temporada.
En cuanto a Estudiantes, también se expresó en contra, pero no participó de la votación: el presidente Juan Sebastián Verón estaba suspendido para ejercer la representación formal del club, por lo que enviaron a un vocal que carecía de facultad para votar.




