Las autoridades provinciales del Norte Grande habían elevado su reclamo por el costo de la energía hasta el Boletín Oficial, y las resoluciones 299 y 300/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación introdujeron cambios en los subsidios al gas y ampliaron los bloques bonificables de consumo eléctrico en las zonas cálidas y muy cálidas. En la letra chica quedó claro que los 550 kWh mensuales anunciados para la temporada de mayor calor, entre noviembre y abril, quedaron finalmente en 500 kWh.
El 19 de agosto, tras una reunión con funcionarios nacionales, el gobernador Gustavo Sáenz indicó haber logrado subir de 300 a 550 kWh el tope subsidiado para esos meses. Sin embargo, la resolución 300/2026, publicada el 27 de octubre, fijó un bloque de 500 kWh, es decir, 50 kWh menos por mes y una reducción del 9,1% respecto de lo planteado políticamente.
A pesar de ese giro, Sáenz presentó el avance como un logro, incluso desde sus redes sociales subrayó que se trataba de una demanda histórica del Norte que empezaba a obtener respuestas. Con la publicación de las resoluciones, la gestión salteña no emitió un pronunciamiento oficial para aclarar el alcance de la reglamentación, y la brecha entre lo prometido y lo aprobado dejó abierta la interpretación sobre el resultado de las gestiones provinciales.
La discusión sobre el alcance del beneficio ya había emergido en agosto. El presidente del Ente Regulado de los Servicios Públicos de Salta (ENRESP), Carlos “Uluncha” Saravia, propuso analizar el consumo efectivo de los hogares durante los meses de mayor temperatura y cuestionó que el mapa bioclimático sea el único criterio para definir las zonas beneficiadas. Señaló que, si bien el mapa es una herramienta, debe complementarse con otros elementos y que el cuadro de consumos resulta determinante.
Como ejemplo, mencionó el departamento Anta, donde el consumo promedio supera los 550 kWh mensuales en enero y febrero, y pidió considerar también Metán, La Candelaria, Joaquín V. González y El Quebrachal, además de otras áreas de frontera. Este planteo añade una dimensión adicional al reclamo salteño: ampliar bloques subsidiados no alcanza si los criterios territoriales dejan fuera a hogares con consumos elevados por el clima extremo.
La normativa nacional fijó 500 kWh mensuales para los meses de noviembre a abril en las zonas muy cálidas, y 300 kWh para mayo a octubre. En las zonas cálidas, el tope será de 300 kWh la mayor parte del año, con un aumento a 370 kWh en diciembre, enero y febrero. Según datos oficiales, la medida alcanza a 2.371.941 hogares residenciales de 15 provincias. En la práctica, la ampliación de los bloques no implica un descuento universal en la factura: los consumos bonificables se aplican dentro del régimen vigente de subsidios.




