El fiscal federal de Puerto Iguazú, Aníbal Fabián Martínez, solicitó este jueves desestimar la denuncia presentada en Misiones que cuestionaba el presunto ingreso irregular de Flávio Bolsonaro a la Argentina, al considerar que no existió delito alguno. En el dictamen al que accedió TN, Martínez argumentó que no hubo ingreso ilegal ni ilícito penal imputable, ya que el causante contaba con plena aptitud legal y documentación para ingresar, transitar y egresar del territorio argentino.
La decisión se produce tras la presentación de dos denuncias ese mismo miércoles; una de ellas impulsada por la diputada nacional Marcela Pagano, que buscaba indagar si existió un ingreso irregular de Bolsonaro o de su entorno, y evaluó posibles fallas en los controles y la eventual complicidad de una empresa de transporte terrestre y de Baires Fly S.A. Pagano afirmó, mediante X, que desde el Gobierno nacional estarían presionando a la justicia para que no se difundan pruebas, y agregó que la denuncia también fue radicada en tribunales federales de Brasil.
El fiscal se apoyó en dos informes para fundamentar su postura. El primero, de INTERPOL, indicó que en sus bases no figuran restricciones, requerimientos ni órdenes de captura vigentes contra Bolsonaro, ni antecedentes de limitaciones a nivel internacional. El segundo, de la Dirección Nacional de Migraciones, señaló que Bolsonaro ingresó desde Brasil el 27 de octubre a las 22:37 por el Puente Internacional Tancredo Neves y regresó ese mismo día a las 23:52 desde el Aeropuerto Cataratas del Iguazú, en un vuelo privado hacia Ecuador.
Con esos datos, Martínez afirmó que quedó acreditado de manera fehaciente que el ciudadano Flávio Nantes Bolsonaro ingresó y egresó del territorio nacional de forma plenamente regular. También sostuvo la inexistencia de vicios o irregularidades en el procedimiento migratorio y en la labor del personal de los organismos de control.
En función de ese marco, el fiscal rechazó una serie de medidas solicitadas por una de las denuncias, que incluían registros de control fronterizo y cámaras del Centro de Frontera; bitácoras, manifiestos de pasajeros y comunicaciones sobre la aeronave LV-JQW y sobre Baires Fly; un requerimiento a TN Artear S.A. para obtener material audiovisual; y registros de la empresa Dallas Travel, entre otros. Consideró que su producción sería innecesaria, desproporcionada y de utilidad cuestionable, por lo que propuso el archivo de la causa.




